El ciclo cardíaco representa el conjunto de eventos relacionados con el corazón que se producen desde el comienzo de un latido al comienzo del siguiente. Fenómenos como la contracción y relajación de las diferentes cavidades cardíacas (aurículas y ventrículos), apertura y cierre de las válvulas cardíacas (pulmonar, tricúspide, mitral y aórtica) tienen lugar en diferentes momentos del ciclo.

El ciclo cardíaco no podría llevarse a cabo sin ayuda del sistema de conducción eléctrico del corazón. Dicho sistema se encarga de propagar el impulso eléctrico iniciado por el nódulo sinusal ubicado en la aurícula derecha, a través del nódulo AV, haz de His y fibras de Purkinje, hasta llegar a los ventrículos.

 

 

Esta corriente eléctrica es la responsable de la contracción de las células cardíacas (miocitos) que componen el corazón y que generan el latido cardíaco.

La corriente eléctrica que recorre el corazón a lo largo del ciclo cardíaco, puede recogerse con ayuda de electrodos colocados en la piel y conectados a un electrocardiógrafo. La representación gráfica de esta señal es lo que se conoce como electrocardiograma

Las amplitudes de las diferentes partes de la señal: onda P, complejo QRS, onda T así como los tiempos que separan cada una de estas partes: intervalo PR, intervalo QT, segmento PR y segmento ST, varían de un persona a otra dentro de unos rangos. 

 

Arritmia cardíaca

Se considera ritmo normal en reposo aquel que va desde 60 a 90 latidos por minuto. Por debajo de este margen hablaremos de bradicardia y por encima de taquicardia. Cuando hacemos referencia a «arritmias cardíacas» normalmente nos referimos a ritmos anormales, a menudo fuera del rango de frecuencias cardíacas mencionado anteriormente.

En las figuras que se muestran a continuación se representan diferentes ECGs correspondientes a distintas ritmos cardíacos simulables por nuestro sistema.

El curso de Advanced Cardiovascular Life Support (ACLS), o Soporte Vital Cardiovascular Avanzado (SVCA) de la American Heart Association enseña la atención de pacientes que tienen emergencias cardiovasculares tales como paro cardíaco, bradicardia o taquicardia inestable, así como el manejo del infarto agudo al miocardio con elevación del segmento ST y el accidente cerebrovascular isquémico.

Las arritmias más elementales a reconocer son:

Ritmos desfibrilables

La fibrilación ventricular y la taquicardia ventricular sin pulso, son arritmias ventriculares malignas que se manejan con desfibrilación inmediata.

Es vital que usted pueda reconocer estos dos ritmos porque el manejo del paro cardíaco requiere evaluar si el ritmo es desfibrilable o no.

Fibrilación ventricular


La fibrilación ventricular es un caos eléctrico dentro del corazón que no produce ninguna perfusión. El paciente en fibrilación ventricular está en paro cardíaco.

En la fibrilación ventricular no se aprecia ningún complejo QRS. No hay ninguna onda discernible. 

 

Taquicardia ventricular

 

Toda taquicardia de complejo ancho es ventricular, hasta que se demuestre lo contrario. La taquicardia ventricular se caracteriza por complejos QRS anchos.

 

Taquicardia supraventricular

 

El término supraventricular significa sobre el ventrículo. Cuando el impulso se origina sobre el ventrículo, el complejo QRS es usualmente estrecho. Debido a que la frecuencia es sumamente rápida (usualmente sobre 150 latidos por minuto), es difícil o imposible determinar si hay onda P para definir exactamente qué tipo de taquicardia supraventricular es. Cuando no se puede definir, es aceptable dejarla expresada solo como “taquicardia supraventricular”.

 

Fibrilación auricular (atrial)

 

La imagen mostrada aquí es de una fibrilación ventricular con respuesta ventricular rápida. En este caso, es un tipo de taquicardia supraventricular porque se origina en el atrio. El atrio se está despolarizando caóticamente. Por eso se notan ondas fibrilatorias en donde debería haber una onda P. Debido a que el origen es caótico, el ritmo es irregular. No hay ningún patrón asociado a la irregularidad, por lo que es irregularmente irregular. La fibrilación auricular es la arritmia más común.

 

Bloqueos AV de primer grado

 

El ritmo es regular. En el bloqueo AV de primer grado, el intervalo PR está prolongado, pero no varía. Todas las ondas P tienen un complejo QRS.

 

Bloqueo AV de segundo grado tipo I

 

El ritmo es irregular. La característica del bloqueo AV de segundo grado tipo 1 es el patrón de prolongamiento progresivo del intervalo PR hasta que se pierde el QRS. A este patrón se le conoce como el patrón de Wenckebach.

 

Bloqueo AV de segundo grado tipo II

 

Es usualmente irregular. El intervalo PR no se prolonga, pero algunas ondas P no conducen a un QRS.

Bloqueo AV de tercer grado

 

El ritmo es regular, no hay ninguna relación entre la onda P y los QRS, por ende el intervalo PR varía. Sin embargo, la distancia entre P y P es constante, al igual que la distancia entre R y R. Las ondas P está disociadas de los complejos QRS.

 

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