PAS,  Primeros Auxilios,  seguridad

Conducta PAS

Las siglas PAS (Proteger, Avisar y Socorrer) son conocidas en el entorno de los servicios de emergencia como un protocolo de actuación en caso de un accidente. Tres acciones básicas y principales, que todo el mundo puede realizar hasta que los profesionales de salud  lleguen al lugar del accidente.

 

 

Proteger

Evaluar si el sitio es seguro, tanto para quién auxilia como para la víctima, nunca se debe socorrer a una persona en un lugar inseguro o de alto riesgo para el auxiliador, ya que puede transformarse en víctima.

Avisar

Contactar con los números de emergencia que son ambulancia (131), bomberos (132) y carabineros (133), dependiendo del accidente.

Socorrer

Previa evaluación del herido, se debe hablar al accidentado para ver si responde, luego observarlo para evaluar sus daños y finalmente decidir cuál es la ayuda que va a brindar.

Una actuación correcta en los primeros instantes tras un accidente puede salvar vidas. Para ello es fundamental estar informado y formado adecuadamente.

Por todo ello, es tan importante que los trabajadores tengan formación en primeros auxilios, así como en técnicas de rescate de personal, ya que una actuación segura y rápida será primordial para el estado de salud del accidentado.

No se debe mover a la víctima, salvo para sacarlo de la zona de riesgo, y no se debe dar nada de beber, ya que está contraindicado, porque el líquido puede seguir vías no naturales y/o provocar broncoaspiración si el lesionado realiza un vómito en estado de inconsciencia.

Valore la situación de la víctima:

  1. Compruebe si respira: escuche y observe durante 5 segundos la respiración para poder afirmar si respira o no.
  2. Observe si está consciente: háblele, verifique si está consciente y orientado, sabe quién es o dónde se encuentra.
  3. Localice el motivo de su malestar: examine a la víctima para ver si tiene un golpe o fractura, o incluso hemorragia.

Actúe en consecuencia:

Si no respira

Hay que realizar la reanimación cardiopulmonar (RCP). Coloque la palma de la mano por la parte más cercana a la muñeca en el centro del pecho de la víctima y coloca la otra mano sobre ésta.

Comprima en el centro del tórax, hasta alcanzar unos 5 cm de profundidad, siempre con los brazos estirados para hacer fuerza con el peso de tu cuerpo. El ritmo debe ser de unas 100 compresiones por minuto. Actualmente, fuentes como la Cruz Roja, evitan realizar el boca a boca, si no se tienen conocimientos suficientes. Así que continúe haciendo las compresiones hasta que lleguen los servicios de emergencias. Como es muy agotador, conviene ir haciendo relevos si tiene a alguien más con usted.

Si está inconsciente pero respira

Coloque a la víctima en posición de recuperación, (PLS) y compruebe constantemente que sigue respirando. Si deja de respirar, coloque a la víctima sobre su espalda en el suelo y empiece con la maniobra de reanimación cardiopulmonar (RCP).

Si tiene una herida que sangra abundantemente

Eleve, siempre que puedas el brazo o pierna que sangra y comprima la salida de sangre tanto como pueda.

Recuerde, hable con la víctima y no la deje sola. Muchas veces su compañía ya es una gran ayuda para el herido.

Últimas entradas de Paula Rojas Hormazábal (ver todo)