Principios Básicos en Primeros Auxilios

Estar tranquilo, y no demorar la actuación

Con tranquilidad se da confianza a la víctima y a aquellos que se encuentren cerca. Los testigos suelen tener miedo, con frecuencia pánico, por las circunstancias. El auxiliador debe intentar estar calmado y entregar tranquilidad.

 

 

Hacer una composición de lugar

Cuando se llega al lugar del accidente, no se debe comenzar a auxiliar al primer herido que se encuentre, ya que puede haber otros heridos más graves y que necesitan ser atendidos en primer lugar.

Debe realizarse una revisión rápida del lugar y si hay heridos ocultos, así como las posibles fuentes de peligros que aún puedan exixtir, como amenaza de derrumbe, ruptura de tuberías de gas, agua y presencia de fuego.

Un herido grave no debe ser movilizado excepto, para poder aplicar los primeros auxilios. Se debe evitar el agravamiento de las heridas y proteger de un nuevo accidente.

 

Examinar bien al herido

Realizar evaluación de consciencia, presencia de heridas, hemorragias, respiración, pulso, fracturas y quemaduras. 

Para personas entrenadas en Primeros Auxilios y personal de salud, realizar evaluación primariasecundaria.

 

 

No hacer más de lo indispensable

El papel del auxiliador no es el de reemplazar a los servicios de salud, sino que se ha de limitar, a proporcionar aquellas medidas estrictamente necesarias, para un correcto transporte del herido.

 

 

Mantener la temperatura corporal del accidentado

Se debe mantener la temperatura de la persona, para prevenir hipotermia, para ello lo mejor será cubrir con una manta.

 

 

No dar jamás de beber a una persona inconsciente

El accidentado no podrá tragar y existirá peligro de broncoaspiración, al entrar el líquido en las vías aéreas.

 

 

Tranquilizar a la víctima

Hay que tranquilizar a la persona, explicando que el servicio de urgencia ha sido avisado y vendrá pronto. No dejar que vea sus heridas.

 

 

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