Desfibrilador Externo Automático (DEA)

Desfibrilador Externo Automático

El Desfibrilador eléctrico automático (DEA) es un aparato que detecta actividad eléctrica del corazón en forma automática y en caso de detectar una arritmia, realiza una descarga eléctrica que retorna el corazón a una actividad eléctrica normal. Es un elemento muy importante al  realizar  RCP  a una persona que esté pasando por un paro cardiorrespiratorio.

Los DEA tienen un nivel de sofisticación dado por su capacidad de computar y analizar la información de la actividad eléctrica del corazón, y de dar instrucciones mediante voz y canal visual (a través de su pantalla incorporada) al operador.

Cuentan con electrodos autoadhesivos desechables; en general hay instrucciones y figuras impresas en el dorso de los mismos electrodos, con información sobre su correcto posicionamiento en el tórax del paciente, para permitir su uso de manera simple por cualquier operador.

Los desfibriladores tienen la característica que poseen un generador eléctrico que produce descargas eléctricas en la pared torácica que estimulan el corazón a volver a su ritmo normal. Esto puede ser en forma automática o activado por un operador.

El desfibrilador automático posee la cualidad de que por sí mismo analiza el ritmo cardiaco y decide si es necesaria una descarga eléctrica, para restablecer el ritmo normal de funcionamiento del corazón. Si no existe una arritmia desfibrilable, el equipo no descarga electricidad en el caso de los desfibriladores automáticos.

 

Funcionamiento

Una vez que se ha encendido y que se han instalado los parches-electrodos de manera correcta, el DEA, a través de los electrodos, detecta y recoge la actividad eléctrica del corazón del paciente y efectúa un diagnóstico mediante sus sistemas electrónicos; muchos de ellos diagnósticos consisten en comparar la actividad eléctrica del paciente con un “patrón” grabado en la máquina, que puede configurarse desde fábrica al idioma local.

El DEA analiza parámetros tales como la frecuencia, la amplitud y la morfología de la onda de la señal electrocardiográfica que detecta en la piel del paciente mediante sus electrodos. El DEA busca señales similares a actividad eléctrica normal, y filtra señales de radiofrecuencia y otras interferencias; también son capaces de advertir cuando un electrodo está mal adherido. De acuerdo a la señal eléctrica detectada, si el DEA determina que se trata de una fibrilación ventricular o taquicardia ventricular sin pulso, indicará la administración de una descarga, con el objeto de restaurar la actividad normal del corazón.

Por lo general los DEA tienen la capacidad de almacenar la información relevante de cada ocasión en que deben ser usados; dicha información puede ser recuperada desden el mismo equipo.
Los DEA se dividen en automáticos o semiautomáticos; estos últimos requieren confirmación por parte del operador antes de administrar la descarga, una vez que se ha determinado que ésta procede.

 

 

Normativa

Según la ley 21.156; Los terminales de buses, puertos, aeropuertos, estaciones de trenes subterráneos y de superficie; los recintos deportivos, gimnasios y otros con una capacidad igual o superior a mil personas. Los establecimientos educacionales de nivel básico, medio y superior. Los casinos de juego. Los hoteles, moteles, hostales y residenciales con capacidad igual o superior a veinte habitaciones. Los centros de eventos, convenciones y ferias. Los centros de atención de salud. Los cines. Los teatros y los parques de diversión.

 

Empresas

La condición para que un corazón vea alterada su actividad eléctrica como en un paro cardíaco, no solo radica en causas de origen personal, como puede ser una condición genética o la mala alimentación, sino que también todo esto puede ser generado por factores completamente externos, como por ejemplo; electrocución, golpes intensos en la región torácica, intoxicaciones, hipoglicemia, etc.

Por este motivo, adicionalmente a los establecimientos que indica la ley, ya se está sumando de manera voluntaria un gran número de empresas privadas y estatales en la adquisición de un desfibrilador externo automático.

En esta categoría se encuentran todas aquellas compañías que por la naturaleza de sus actividades tengan un grado de exposición a estos riesgos. Algunos ejemplos son empresas del siguiente tipo; mineras, eléctricas, que desarrollen trabajos en altura física y geográfica, que ejecuten trabajo en ambientes calurosos, químicas, entre muchos otras.

 

 

 

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