Asbestosis

El asbesto o amianto es el nombre genérico de un grupo de minerales fibrosos que contienen silicio, magnesio o hierro. Durante mucho tiempo se utilizó en la industria como material aislante, ya que es resistente al fuego y no es conductor de la electricidad. Sin embargo, a mediados del siglo XX se determinó su poder cancerígeno. El asbesto está prohibido en la Unión Europea desde 2005, pero la exposición al asbesto continúa hoy en día. Esta exposición es la causa de afecciones pulmonares, que no aparecen sino hasta después de 20 o 30 años. Descubre si eres candidato a la asbestosis y qué debes hacer si aparece.

La asbestosis es una enfermedad pulmonar crónica causada por la inhalación de fibras de amianto. Los síntomas aparecen entre 10 y 40 años después de la exposición. Esta patología no tiene cura, ya que el daño en los pulmones es irreversible. Las fibras inhaladas se alojan en los pulmones causando cicatrices que los endurecen y encogen. El tratamiento tiene como objetivo reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida.

La Asbestosis por sus características es considerada otra especie de enfermedad ocupacional o profesional  que básicamente consiste en la formación extensa de una especie de tejido con cicatrices en la superficie de los pulmones del afectado, lo cual generalmente es provocado por la exposición y posterior aspiración del denominado polvo de amianto, provocando un cuadro de neumoconiosis que se caracteriza por la presencia de una fibrosis pulmonar, que también se le conoce como  neumonitis intersticial idiopática.

El amianto tiene en su composición silicato de mineral fibroso con distinta composición química, por lo que cuando el paciente llega a inhalar las fibras de amianto, estas llegan a situarse en los pulmones, lo que provoca las cicatrices y también podría producir producir el engrosamiento de la pleura, que es la membrana que recubre los pulmones, lo que al final restringe la respiración.

Según la Organización Mundial de la Salud, a pesar de las prohibiciones y controles, en la actualidad unos 125 millones de personas se hallan expuestas al asbesto en sus lugares de trabajo. Alrededor de la mitad de las muertes por cáncer ocupacional son causadas por exposición al asbesto.

Por tanto todos los trabajadores que trabajan con el amianto se encuentran expuestos a contraer enfermedades de tipo pulmonar como la asbestosis, siendo los puestos críticos aquellos que comprende a trabajadores que laboran en la demolición de construcciones que poseen aislamiento de amianto, donde cuanto mayor sea el tiempo que se encuentra expuesto el trabajador a las fibras de amianto, mayor sera el riesgo correspondiente de contraer una este tipo de enfermedades.

Leer ahora  La Fatiga

El área de la construcción es una de las de mayor riesgo, para que sus trabajadores padezcan este tipo de enfermedad, ya que las fibras de asbesto se pueden liberar al aire del medio ambiente cuando se manipula materiales que contienen asbesto, que incluye actividades como demoliciones, mantenimiento, reparación y remodelación de distintas edificaciones. Recordar que estas fibras de asbesto se utilizaban de manera normal antes de 1975 en distintos tipos de industria como en construcción, producción de refractarios, vehículos, entre otras.

Las fibras del asbesto forman fibras largas que tienen la propiedad de ser flexibles y resistentes a las altas temperaturas, por lo que este material se ha usado en la fabrica de distintos productos, como materiales de construcción (tejas, baldosas, azulejos, entre otros), fricción (frenos, embrague de vehículos, entre otros), y materiales termo resistentes, los cuales son usados como envases, empaquetaduras, y revestimientos de equipos industriales para preservar el calor.

Recordemos que el asbesto comprende un grupo de seis materiales fibrosos distintos entre los cuales tenemos a la Crisolita, la Amosita, la Crocidolita, así como las fibras que existen también en el ambiente de forma natural como la Actinolita, la Tremolita y la Antofilita y no debemos olvidar que todos estamos expuestos a cantidades mínimas de asbesto en el aire que respiramos, que van desde 0.00001 y 0.0001 fibras por mililitro de aire, siendo las áreas criticas, las zonas industriales.

Síntomatología

los síntomas se manifiestan de manera gradual luego de la formación de muchas cicatrices en los pulmones, donde además estos van perdiendo su elasticidad provocando en el afectado sensaciones de ahogo leve en un principio y la disminución sustantiva de la capacidad para realizar cualquier tipo de actividad física.

En general, los síntomas no suelen aparecer hasta 20 años después del inicio de la exposición al asbesto. Las manifestaciones que pueden tener los pacientes son:

  • Dificultad respiratoria y una disminución de la capacidad de hacer ejercicio.

  • Tos.

  • Dolor torácico.

  • Dedos en palillo de tambor: aumento de tamaño de la punta de los dedos y una pérdida del ángulo que forma la uña a su salida.

  • Anomalías ungueales: problemas en el color, forma, textura o el grosor de las uñas.

 
Por otro lado si el afectado tiene el hábito de ser fumador, los síntomas y el riesgo se acrecientan ya que que estarían sometiendo a sus pulmones a las propiedades nocivas del tabaco induciendo a la presencia de mesoteliomas que pueden manifestarse después de 20 o 40 años de haber estado expuestos a ese elemento, asimismo cuando sufren de bronquitis crónica con la asbestosis manifiesta, se presenta una tos intensa con una respiración agitada con cierta clase de silbido, convirtiéndose en una severa dificultad para poder respirar de manera normal.
 
Es así como la inhalación de fibras de asbesto produce la cicatrización de los tejidos en el interior de los pulmones, lo que impide que estos puedan expandirse y contraerse en forma normal. Señalar también que la gravedad de esta enfermedad esta relacionada directamente con el tiempo de exposición y con la cantidad de asbesto que se llega a inhalar, donde la evolución de sus efectos varía, pudiendo provocar una dificultad al momento de respirar, tos intensa, debilidad generalizada, rigidez y dolor en el tórax así como anomalías ungueales. Cuando esta enfermedad se hace crónica puede producir una incapacidad permanente e incluso la muerte.
 

No olvidar que la Organización Mundial de la Salud – OMS considera que el asbesto es de naturaleza carcinógena para los seres humanos, por lo que si un trabajador inhala asbesto se incrementa sustancialmente el riesgo de que contraiga alguna especie de cáncer al pulmón o un mesotelioma, que es una especie de cáncer que ataca a la pleura, que es el tejido que envuelve toda la cavidad abdominal.

Leer ahora  Síndrome del Túnel Carpiano

Cualquier sea el tipo de cáncer producido, este se produce varios años después de haber estado expuesto al asbesto, pero también se puede contraer cáncer al esófago, estómago, páncreas y los riñones. como ya se dijo, si un trabajador además de haber estado expuesto a este material tóxico, tiene el hábito de fumar, el riesgo a contraer un cáncer aumenta significativamente.

Para diagnosticar esta enfermedad se realiza una radiografía de tórax, tomografía computarizada de los pulmones o realizar pruebas de función pulmonar, sin embargo los niveles bajos de asbesto también se pueden detectar en la orina, heces o mucosas, donde si existen niveles mayores que el promedio de fibras de asbesto en tejidos se puede confirmar la exposición, sin embargo es complicado determinar si este cuadro le afectará en un futuro. 

Diagnóstico

Las personas que padecen asbestosis suelen tener sonidos anormales a la auscultación pulmonar llamados estertores o crepitaciones.

Estas pruebas pueden ayudar a diagnosticar la enfermedad:

  • Radiografía torácica: se utiliza para evaluar los pulmones, el corazón y la pleura.

  • Pruebas funcionales pulmonares: son un grupo de exámenes que miden si los pulmones funcionan bien. La más simple es la espirometría.

  • Tomografía computarizada de alta resolución pulmonar: utiliza los rayos X para crear imágenes de cortes del tórax y los pulmones.

  • Gammagrafía pulmonar con galio: se utiliza un galio radiactivo para identificar la inflamación en los pulmones.

  • Biopsia pleural o pulmonar.

Prevención

La mejor manera de prevenir este tipo de enfermedades enfermedades provocadas por la inhalación de fibras de amianto es tratando de disminuir en la medida de lo posible la cantidad de polvo y fibras de amianto presentes en el lugar de trabajo. La Industria moderna ha logrado reducir el índice de afectados por esta enfermedad, sin embargo los mesoteliomas siguen manifestándose, en especial en trabajadores expuestos hace ya 40 años.

Leer ahora  Ergonomía

También es importante que las construcciones o equipos que contengan amianto, sean sometidos a un proceso de extracción por parte de trabajadores especializados y a todos los trabajadores que en algún momento hayan estado expuestos a estas fibras tóxicas deberían evitar fumar, para reducir el riesgo a contraer un cáncer de pulmón.

Si un trabajador presenta los síntomas puede ser sometido a un tratamiento de soporte para estos síntomas, que involucra el desarrollo de terapias respiratorias para expulsar las secreciones presentes en los pulmones, a través del drenaje postural, percusión del tórax y el uso de medicación de tipo mucolítica para hacer más fluidas las secreciones y  de esa manera facilitar su expulsión del organismo.
El uso del asbesto está prohibido, sin embargo si se realiza la extracción de este en construcciones o equipos antiguos, se debe tomar las precauciones del caso usando correctamente equipos de protección personal que incluya mascarillas, lentes, guantes y ropa adecuada para evitar la exposición a estos peligrosos materiales.

Tratamiento

No existe cura, por lo que es muy importante interrumpir el contacto con el asbesto. La mayoría de los tratamientos para la asbestosis suelen aliviar los síntomas. En función de la gravedad, se dispone de diversas opciones:

  • Rehabilitación pulmonar. Ayuda a la persona afectada a llevar mejor los síntomas pulmonares.

  • Oxígeno administrado mediante máscaras o gafas nasales.

  • Si los síntomas son graves, el trasplante de pulmón puede ser la mejor opción.
Instructora en Primeros Auxilios, RCP y DEA.
Técnico en Enfermería de Nivel Superior.
Experto Técnico en Prevención de Riesgos.
Heartsaver CPR /AED/ First-Aid Heart Center, National CPR Foundation.
Cursos de Especialización en Salud Cardiovascular e Hipertensión Arterial, Harvard University, Medical School, Estados Unidos.
Colegiada en Colegio Nacional Paramédico y TENS de Chile.
Últimas entradas de Paula Rojas Hormazábal (ver todo)
Compartir
Covid-19 😷

SIGAMOS RESPETANDO LAS MEDIDAS PREVENTIVAS

Las cuales son principalmente el respeto al distanciamiento social, el lavado permanente de manos, la limpieza y desinfección de superficies, la utilización de mascarillas cuando se está cerca de otras personas y la ventilación de los ambientes.

PREVENCIÓN EN SALUD PROACTIVA

www.prevencionsaludproactiv.com

A %d blogueros les gusta esto: