El Decreto Supremo N°109 aprueba reglamento para la calificación y evaluación de los accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, de acuerdo con lo dispuesto en la Ley N° 16.744, que estableció el Seguro Social contra los riesgos por estos accidentes y enfermedades.

En prevención de riesgos laborales es fundamental aplicar medidas en la prevención de enfermedades laborales, ya que generan gastos y pérdidas considerables para la empresa y los trabajadores.  

 En base a las cifras recolectadas provenientes de las Mutuales, los porcentajes de consultas médicas realizadas por los trabajadores corresponden a:

Principales enfermedades 

  • Enfermedades musculo-esqueléticas (tendinitis, epicondilitis)

La tendinitis es la inflamación del tendón que une el músculo con el hueso. 

Puede ocurrir por:

• Traumatismo único (que puede ser laboral o no laboral).

• Sobrecarga mecánica continua (laboral o no laboral).

• Enfermedades de origen común: artritis, lupus, gota.

El uso frecuente de herramientas, técnicas inadecuadas para manipular diferentes equipos, digitar por muchas horas, uso de teclados no ergonómicos y falta de pausas laborales, son condicionantes para este tipo de lesiones.

  • Neurosis laboral

De acuerdo a la Ley 16.744, se establece como trabajos desencadenantes de neurosis profesionales a todos los que expongan al riesgo de tensión psíquica excesiva y se compruebe relación de causa-efecto.

Entre las múltiples causas, se encuentran la sobrecarga de horas de trabajo, la exigencia física que imponen los turnos de noche y la falta de sueño en algunos casos, y el hostigamiento laboral o estrés derivado de un ambiente de trabajo tenso y/o desagradable.

Entre las consecuencias de las personas que padecen neurosis laboral destacan el ausentismo por licencias médicas, disminución del rendimiento, accidentes secundarios por falta de sueño, desconcentración y ansiedad  frente a una tarea que antes resultaba cotidiana.

  • Disfonías

Las disfonías pueden ser funcionales u orgánicas. Las primeras están causadas por un abuso vocal (sobreesfuerzo), por una mala técnica vocal, o por ambas causas, mientras que las orgánicas corresponden a la alteración de la voz producida por una lesión anatómica en los órganos de la fonación, como las laringitis. Las recomendaciones para evitar este tipo de patologías son evitar hacer esfuerzos al hablar si se está resfriado, tratar cualquier problema de reflujo o acidez, controlar la tensión y no fumar.

  • Dermatitis (dermatosis)

La dermatitis de contacto ocupacional se define como una respuesta inflamatoria de la piel provocada por un agente externo que entra en contacto con la piel, como ácidos, álcalis, solventes, detergentes.

Clínicamente, las dermatitis se pueden clasificar en agudas (con la posible presencia de eritema, vesiculación, pápulas, prurito o ardor) y crónicas (liquenificación, costras, sequedad, fisuración y prurito), o en irritativas o alérgicas.

Los trabajadores más expuestos a desarrollar una enfermedad de este tipo son los que desempeñan trabajos húmedos (como manipuladores de alimentos), labores de aseo, manipulación de solventes o quienes están en exposición al cemento (albañiles) y a la goma. El tratamiento exitoso está en identificar y eliminar la causa (contactante). Si no se logra identificar el agente causal, solo se puede controlar la enfermedad mediante el uso de tratamiento médico y uso de elementos de protección personal.

  • Neumoconiosis (silicosis)

La neumoconiosis es un conjunto de enfermedades pulmonares producidas por la inhalación de polvo y la consecuente deposición de residuos sólidos inorgánicos en el sistema respiratorio. La principal neumoconiosis es la silicosis, asbestosis, talcos, antrosilicosis y otras fibras minerales.

En las faenas productivas que realizan actividades que puedan generar material que pueda contener sílice, los trabajadores pueden estar expuestos al riesgo de sílice en el aire respirable. La prevención es muy importante, una vez que es identificada la causa, el trabajador debe disminuir los niveles de exposición que deben ser reducidos mediante el traslado del trabajador a otras funciones. Asimismo, el control constante de los ambientes expuestos, permitirá mantener las emisiones en los niveles recomendados.

  • Intoxicaciones

Las intoxicaciones laborales por productos químicos y de uso industrial corresponden a un 63,1% de los afectados a nivel local, seguida por los plaguicidas (31,6%) y por agentes de riesgo biológico (4,3%).

Los factores de riesgo más frecuentes son el desconocimiento del tóxico y de sus efectos sobre la salud; la mezcla de productos o la exposición simultánea a más de un agente; la manipulación de elementos sin emplear equipo de protección personal , y la susceptibilidad personal.

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